Vacuna contra el priísmo
Raúl Dorantes
Published: August 29, 2012
Sin duda, lo mejor del pasado proceso electoral mexicano fue el surgimiento del Movimiento #132.
Se nos antoja hablar de la esperanza que representan esos miles de jóvenes que integran el #132. Es posible ver, por ejemplo, que en seis años ellos serán los diputados, los senadores y los presidentes municipales. Mi hermano Jaime llegó a decir que el PRI no sabe lo que le espera.
Con el paso de los días me doy cuenta que, a menos que se incremente nuestra capacidad de observación y crítica, un sector de los #132 se puede convertir en el priísmo del mañana.
Es larga la lista de intelectuales y periodistas que en un momento enfrentaron las posiciones antidemocráticas del gobierno y acabaron justificando en sus artículos los peores crímenes del Estado mexicano. Para no ir más lejos basta citar que el presidente del IFE, Leonardo Valdez, fue militante de izquierda.
El PRI es, como sabemos, un partido político pero también es una psicología. En términos psicológicos, representa el fraude, la burla, la corrupción, la manipulación, el robo...
Una de las características del PRI es que todos tenemos precio. Y si un periodista, un intelectual o un líder social no acepta el precio, es decir, un puesto bien pagado, un contrato de publicidad, una notaría o una beca en el extranjero, pues entonces hay que montar una campaña denigratoria o, peor aun, atentar contra la vida. Por supuesto, esta psicología no es exclusiva de México, pero en México se le llama así: Priísmo. Por eso, cuando vemos a un personaje de la izquierda o la derecha que se presta a actos de corrupción, decimos que “salió igual que los priístas”.
Para evitar el priísmo no es necesitar militar en un partido que lleve otras siglas. El priísmo habita en nosotros. Y hay que observarlo constantemente para evitar que nos domine. No hay edad. Es cosa de toda la vida.
En el caso de nosotros los mexicanos, el acto verdaderamente revolucionario no está en las ideas del Che ni de Marx ni de nadie. El verdadero acto revolucionario implica observar ese priísmo que llevamos dentro. Es lo único que puede salvar y trasformar a México.
Los jóvenes del #132 en su marcha y en sus consignas de hoy día observan ese priísmo. Ellos serán los futuros senadores, académicos y empresarios. El reto está en que nunca dejen de observar ese priísmo que tanto daño ha hecho.
Keywords:
#YoSoy132, elecciones en mexico
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