Skip to main content

Chavela Vargas: adiós a la Paloma Negra

Chavela Vargas: un delirio de mil noches eternas

Juan Mora-Torres

Costarricense por nacimiento (1919). Chávela Vargas murió en Cuernavaca, México (5 de agosto de 2012). A la edad de 14 años Chavela emigró a la ciudad de México en busca de su aventura. Empezó de criada. Fue vendedora ambulante y empezó a cantar en las calles y le siguió en las cantinas. Fue bohemia por afición, encontró una familia en Frida Kahlo, Diego Rivera, Agustín Lara y José Alfredo Jiménez, su padrino artístico y compañero de muchas parrandas.  Aunque ya era cantante reconocida entre los círculos bohemios del Distrito Federal, se dio a conocer al público con su primera grabación, Noche de Bohemia (1961). Cantante de corridos de la Revolución Mexicana, tangos, boleros, Chávela fue mejor conocida como una de las mejores interpretes de la canción ranchera, especialmente las composiciones de José Alfredo Jiménez. Como artista innovadora,  renovó la música ranchera al darle a la canción ranchera, en las palabras de Carlos Monsiváis, “una expresión de desolación… con la desnudez de los blues”. Remplazó al mariachi por el acompañamiento de guitarra e interpretaba canciónes, especialmente las de José Alfredo Jiménez. En ellas se valía de su voz para despertar la desolación y un dolor muy profundo, como en la “Llorona” y “Paloma negra”. Como artista bohemia en rebeldía contra la música ranchera tradicional, usó  pantalones, blusa, jorongo, pistola, fumaba puros y bebía tequila en sus actuaciones en los recintos “sagrados” y “consagrados” de la música ranchera, tales como El Teatro Blanquita, El Patio  y El Tenampa en la Plaza Garibaldi.

Chavela Vargas y Pedro Almodóvar

Para 1960 y finales de 1970 ya había alcanzado suficiente fama. Grababa constantemente y andaba de gira por México, Latinoamerica y España.  Así como el bolero, la música ranchera  bajó de popularidad  a finales de la década de 1970 y el mercado musical de Chavela también decayó. Se “desapareció” del mundo artístico, pero apareció en las letras de Joaquin Sabina, por “un delirio de alcohol de mil noches eternas”. Vivió su propio infierno por 15 años, un infierno que incluía fracasos de amor,  soledad, pobreza, alcoholismo (“yo amo con el hígado, el corazón no tiene nada que ver con esto”) y el olvido del público. Conquista el alcoholismo (con el apoyo de indígenas que la cuidaron en sus momento más bajos  y la “limpiaron”), y a la edad de setenta hace un “comeback” y esta vez con nuevo padrino artístico: Pedro Almodóvar. “Descubierta” por otra generación de bohemios e intelectuales cosmopolitanos, Chávela se dio a conocer de nueva cuenta en Europa y Latinoamérica, actuando en los lugares más sagrados de la cultura: Bellas Artes en la Ciudad de México, Carnegie Hall en Nueva York  y el Olympia en París. Su fama alcanzó un nivel que nunca imaginó y a pesar de eso nunca cambió. Siguió siendo la misma: humilde, rebelde, bohemia y franca en sus opiniones. Chavela: “en el último trago nos vamos… y ojalá que te vaya bonito en Mictlán.”

Juan Mora-Torres es profesor de historia en la Universidad DePaul, en Chicago.

______________________________________

Chavela: voz de la tierra


Raúl Dorantes

Mi padre nos enseñó a querer a Lola, a Pedro, a Lucha, a Cuco… Como en muchos hogares mexicanos, escuchar esos nombres era abandonar el patio a cierta hora de la tarde y correr a la sala para poner un disco. Tuve una infancia entre siete hermanos y un sinfín de primos. Por supuesto, en casa jamás faltaba un reproche o una pena, pero siempre estaba ahí una ranchera para regresarnos a los espacio de la dicha, pues “cantando no hay reproche que nos duela”. A mi padre nunca le oí hablar de una tal Chavela. Quizás había que ser de la capital para saber que había otra voz grande que interpretaba con brío las canciones del dolor.

Chicago llegó a ser mi segunda casa. También he encontrado hermanos y penas. Al igual que en aquel patio, acá nos ha venido a reconfortar muchas tardes esa desgarradura vital, ese canto de la tierra --de cualquier tierra-- que es la voz de Chavela Vargas.

Raúl Dorantes es escritor y dramaturgo. Vive en Chicago.

________________________________________

Chavela Vargas se ha ido a ese mundo raro

Marcopolo Soto

Era un jarabe de aguardiente con tequila. Un corazón noble de boca seca. Era rebelde con voz de fuego. Bohemia de ojos voraces. Angustia que desgarraba. Era hija de un pesar. Era paloma negra.

Con su sentimiento trasnochado enamoró a México. Y aunque su rebeldía no le otorgó vereda sencilla, incursionó en el género ranchero cuando éste era dominado por hombres. Fue amiga y compañera de parranda de José Alfredo Jiménez, y por ahí dicen las malas lenguas que estuvo enamorada de Frida Kahlo. Luchó contra su alcoholismo y se declaró homosexual ya entrada la senectud. Durante muchos años se le consideró una cantante de culto ya que tenía prohibido cantar en los teatros del Distrito Federal. Lo cierto es que en México encontró su guarida y la plataforma que la llevaría a conquistar a Europa.

Pero hoy, la dama del poncho rojo decidió tomarse el último trago; La Macorina le dará la mano a José Alfredo; Y la llorona dejará sus lamentos para otro día. Hoy Chavela Vargas se ha ido a ese mundo raro que tanto anhelaba. Sin duda alguna, su voz permanecerá mientras exista la ilusión de vivir o la angustia de un desamor. Sin duda alguna será atemporal. Que te vaya bonito, Chavela.

Marcopolo Soto es actor y escritor radicado en Chicago.

__________________________________

morirse casi cantando

om ulloa

 

morirse de 93 años es ya en sí un gran logro. esquivar con éxito esas guerras chicas de la vida, las diminutas e insignificantes descorazonadas, las batallitas de bolsillos tristes y mesa vacía, las derrotas de cuerdas rotas y en los labios trovadores las despedidas a medias.

morirse porque te llegó la hora del último trago y —más que muerta de risa de los tantos elogios de gran dama y señorona de la canción blablablá— ser “trending topic” en esas enredadas redes sociales colgadas del invisible cable que cimbrea como cuerda de guitarra floja en el ciberespacio del siglo 21 es en sí más que un logro, chavela. es un eléctrico poema épico digno de una rebelde bocazas, heroína del siglo 20, tú vapor de su arcaico celuloide y vinilo hechos arte.

morirse casi cantando otra más —la del estribo, pues— luego de montarse a las mujeres más bellas y traicioneras del camino es en sí muerte de látigo vergajo, y la “tortura” debe ser entonces infinita, donde estés, con ellas.

morirse sin miedo y a gusto en la tierra que consideras tu patria es logro digno de la muerte como gran principio, al fin.

om ulloa es escritora cubana. radica en chicago.

________________________________________


Chavela Vargas: "Greater than Life"

Juan Dies

Gracias a los medios de comunicación, a los promotores y a los publicistas la imagen del artista se convierte en lo que por ahí llaman “greater than life.” Una especie de figura mitológica que vive en un mundo de glamour, luces, aplausos y ¿porqué no? en un drama telenovelesco. Pero la verdad es que la vida del artista es difícil como la de otro cualquiera. En la industria del espectáculo, especialmente los artistas de gran talento nato con frecuencia se convierten en curiosidades de circo. La vida real del artista se parece más a la del cirquero que viaja de pueblo en pueblo, levantando su carpa cada tercer día, pintándose la cara con una sonrisa para espectáculo y luego dándole de comer a los leones y los elefantes después de la función. 

Chavela Vargas le cantó a la tristeza y al sufrimiento, condiciones que vivió en carne propia y que vertió en su inolvidable interpretación de la canción mexicana. Su carrera profesional inició en la década de 1930. Comenzó cantando en las calles. Se vestía de hombre, fumaba puros, bebía licor fuerte y cargaba pistola. Tardó casi 30 años en grabar su primer disco. Apenas 10 años después se tuvo que retirar del medio por 15 años para controlar su alcoholismo. A los 81 años de edad finalmente sintió que tenía la fuerza para declarar su orientación sexual públicamente. El arte tiene sus recompensas intrínsecas, pero la vida del artista no es fácil. ¡Descansa en paz Chavela!

Juan Dies es co-fundador de Sones de México Ensemble.

_____________________________________________

La mujer del jorongo rojo se escapó de su cárcel de amor

Edna Romo

Ella dijo que no se iba a morir porque era “chamana” y las chamanas no se mueren nunca. Y así ha de ser.

Desde que la bella cubana, la Macorina, se convirtiera en canción en sus labios, nadie pudo dudarlo: Chavela Vargas no se iría nunca... Ponme la mano aquí, Macorina, ponme la mano aquí... no se iría nunca de la memoria y el sentimiento de los mexicanos.

Fue pobre, inmigrante, lesbiana, “cantaba feo” decían sus amigos. Era alcohólica. Su triunfo artístico le llegó en la tercera edad... y todo esto lo hizo acompañada de la llorona, el andariego, la luz de luna, la paloma negra y, casi siempre, del último trago. A todas y a cada una de ellas les entregó el sonido grave, rasposo de su gran interpretación.

Pero a Chavela, con “v” sólo por joder, decía, la que más le gustaba eran las simples cosas:

            Uno vuelve siempre a los mismos sitios donde amó la vida
            Y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas
            Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso
            Que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo.

La música fue su gran pasión. Fue por ella, mujer al fin, que dejó Costa Rica, su país natal, para buscar en México la oportunidad artística.

Le hicieron homenajes en el Olimpia de París, el Carnegie Hall de New York y Bellas Artes en México.  Compartió el tequila con Diego Rivera, Agustín Lara, Juan Rulfo, tuvo amoríos con Frida Kahlo, era amiga entrañable de José Alfredo Jiménez, y en sus últimos años, muy cercana de Joaquín Sabina y Pedro Almodóvar.

La mujer del jorongo rojo se escapó de su cárcel de amor el domingo 5 de agosto.

Edna Romo es editora en Pearson Education.

___________________________________________

Chavela Briaga

Febronio Zatarain

Te desdeñaron tus padres y la música ranchera te atrajo a México. José Alfredo oyó tu canto y te subió a su Caballo Blanco, pero el machismo te tildó de marimacha. Pese a los poderes del peyote, te volviste ostra. Luego de tres lustros Jesusa te sacó de la concha. El viento te llevó a España y te puso en los oídos de Almodóvar, quien te paseó frente a los ojos del mundo. Por él regresaste a México ya no como marimacha, sino como la Divina Briaga.

Febronio Zatarain es poeta y profesor de español. Radica en Chicago.

___________________________________________

Keywords: mexico y chavela vargas. artsiastas despiden a chavela vargas

Posted in Opinion

This is your portal

This portal is owned by you, the Pilsen community. Your stories bring it alive.

We want to hear from you. Share your news tips, events, and get listed in the directory for free.

Tell a friend. Get them to help too!

Stay connected

Stay up to date with the latest news and events around Pilsen: