Skip to main content

El mercadito de la calle 18

La idea de fundar un mercado en un estacionamiento es una idea en apariencia chic, cool y hasta podría decirse snob, pero más bien creo que tiene un matiz contracultural en esta época en que tanto los centros comerciales como Wal-Mart se han convertido en el purgatorio disfrazado de paraíso para los pobres consumidores o, mejor dicho, consumidores pobres.

Los mercados han existido por siglos como sitios de intercambio de bienes. Además de los bazares del medio, también están los mercados prehispánicos que maravillaron a los conquistadores, y más específicamente a los cronistas del “viejo mundo”. Al mercado lo llamaban tianquiztli que con el tiempo y el desgaste de la palabra terminó en tianguis.

Al Mercado, como lo registró Francisco López de Gómara en La historia de la conquista de México, también se le conocía como “la cabeza de toda la tierra”. No es difícil aventurar el porqué del apelativo pues en los mercados —que sobrevivieron la colonia y la época independiente, pero que fueron sucumbiendo a la posmodernidad del siglo XX— solíamos encontrar de todo ya fuera arriba de las tablas de los puestos o por debajo. Sin embargo, el mercado no sólo era un área mercantil, pues con el tiempo se convirtió en un centro de interacción social; por tanto, fuente de manifestaciones culturales.

La idea antigua de ir a un mercado era básicamente para comprar la canasta básica del hogar, o sea, la comida; o lo que hasta antes de inmigrar conocíamos como comida. Y sí, me refiero a las frutas, verduras, semillas, granos, leguminosas y —cuando había plata— hasta carne. Pero al llegar a este país, los inmigrantes cambiamos radicalmente los hábitos alimenticios y adoptamos lo que se ha conocido como la “dieta occidental”.

¿Y en qué consiste dicha dieta?

El periodista Michael Pollan la define como la dieta a base de productos procesados que tienen mucho más que ver con la industrialización de productos comestibles que con lo que conocíamos anteriormente como comida. Y esta industria relativamente nueva representa aproximadamente 32 mil millones de dólares al año y está cambiando a paso acelerado los hábitos alimenticios de la sociedad. Pero no cambia solamente eso. El periodista Pollan en In Defense of Food señala que hoy en día 4 de las 10 causas principales de mortandad son enfermedades crónicas con vínculos bien establecidos con nuestra dieta: enfermedades de las arterias coronarias, diabetes, ataques cardiacos y cáncer.


El hecho de que en la calle Dieciocho haya comenzado la temporada del Pilsen Community Market es un guiño de esperanza en este rincón de la ciudad de Chicago.

En el fondo, el Pilsen Community Market vuelve a cumplir la antigua función de ser la “cabeza de toda la tierra”. Se funda como una necesidad ya que no hay muchos lugares donde conseguir productos orgánicos en el área y menos a precios accesibles. Además, la comunidad necesitaba un espacio donde los comerciantes locales pudieran ofrecer sus productos y un lugar donde las familias pudieran congregarse y, además de socializar y divertirse, aprender.

En el mercadito se ofrecen “productos orgánicos que las familias pueden arrimar a la mesa para comer bien —comenta Esmirna García, miembro del comité de Pilsen Community Market—. Para nosotros, ahorita el tema de la obesidad en los niños es muy importante y ofrecemos alternativas para comer saludablemente. Todos los productos que aquí se venden se cultivan localmente. Son orgánicos y tal vez los cortaron esta misma mañana o ayer; por lo tanto son más frescos que en otros lugares. Además ofrecemos talleres de salud para los padres sobre mantenimiento del peso, proveemos información sobre el abuso doméstico y talleres de manualidades para los niños."

Este mercado se está convirtiendo en un centro neurálgico para el desarrollo de Pilsen. Si la dieta del mexicano se transformó al emigrar, ahora hay al menos esta alternativa en el barrio a precios razonables y los males que produce la comida procesada pueden ser reversibles.

Ahora bien y sin caer en el romanticismo por el barrio, este mercado es un escape de la monotonía y las cajas frigoríficas en que se han convertido los supermercados y los centros comerciales. Al caminar por este lado de la calle Dieciocho, se entra en contacto con la naturaleza, uno camina bajo los rayos del sol, el viento traza figurines con las ramas de los árboles y los productos que aquí se venden tienen una historia y, muchas de las veces, los vende quien los sembró o preparó. Se encuentran libros viejos que los libreros han leído, panes artesanales sin etiquetas con decenas de productos químicos incomprensibles, tamales caseros, pulseras y joyería labrada a pulso... En cierta manera el mercadito de Pilsen ofrece una oportunidad para volver a dialogar y comulgar con la tierra, sus frutos y con las manos que los cultivan. En un mundo globalizado, la apreciación de productos locales y producidos conscientemente no solamente ofrecen un modo de vida más saludable sino también un enriquecimiento espiritual, una actitud ética ante la vida y un actuar político.

___________________________________________________________

El Pilsen Community Market se localiza cada domingo en el estacionamiento del Chicago Community Bank en las esquinas de las calles Halsted y Dieciocho.

El domingo 17 de junio el Pilsen Couminty Market celebrará el Día del padre con las siguientes actividades:

1. Un día de picnic con papá, así que traiga su sábana o colchoneta.

2. Habrá un puesto de arte donde se podrán diseñar tarjetas para los padres y será presentado por Miss Hoff.

3. También habrá un puesto donde se podrán tomar fotos conmemorativas con la familia.

 

Keywords: Pilsen Community Market

Posted in Opinion

This is your portal

This portal is owned by you, the Pilsen community. Your stories bring it alive.

We want to hear from you. Share your news tips, events, and get listed in the directory for free.

Tell a friend. Get them to help too!

Stay connected

Stay up to date with the latest news and events around Pilsen: